Oklahoma.- Lo que debió ser una victoria contundente para el Oklahoma City Thunder (132-111) sobre los Washington Wizards, terminó manchado por uno de los episodios más violentos de la temporada actual. Una riña que inició entre dos jugadores escaló hasta las primeras filas de las gradas, involucrando a civiles y provocando el corte abrupto de la señal televisiva.
El incidente, que ya está bajo investigación de la oficina del comisionado de la NBA, dejó un saldo de cuatro jugadores expulsados y una fuerte polémica sobre la seguridad en las zonas próximas a la duela.
La chispa se encendió tras un roce físico entre Jaylin Williams (Thunder) y Justin Champagnie (Wizards). Lo que parecía un intercambio de palabras común en la liga, subió de tono rápidamente cuando ambos jugadores se enfrascaron en empujones, atrayendo a sus respectivos compañeros al epicentro del conflicto.
La inercia del enfrentamiento llevó a los jugadores hacia la zona de asientos de lujo, provocando pánico entre los aficionados de la primera fila. Un camarógrafo de la transmisión oficial quedó atrapado bajo el peso de los atletas durante la gresca, lo que obligó a cortar la señal en vivo durante varios minutos por razones de seguridad.
Tras revisar las cámaras, los jueces decidieron expulsar a Williams y Champagnie, además de Ajay Mitchell y Cason Wallace, por abandonar la banca e involucrarse directamente en la pelea.
Aunque el Thunder se llevó el triunfo con una ventaja de 21 puntos, la celebración quedó en segundo plano. Se espera que en las próximas 24 horas la NBA emita un comunicado con multas económicas severas y suspensiones de varios partidos para los involucrados.







