Monterrey, NL.-  El dramático caso del secuestro del pequeño Juan Carlos Sena Alemán, de apenas dos meses de nacido, llegó a un desenlace positivo con su rescate y la detención de dos mujeres involucradas en el robo, ocurrido el 31 de octubre en Escobedo, Nuevo León.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León emitió un comunicado informando sobre la captura, luego de que a las 21:30 horas difundieran un video captado por una cámara de seguridad que mostró los rostros de las sospechosas. Para agilizar su localización, ofrecieron una recompensa de medio millón de pesos por información que contribuyera al rescate del menor.

Minutos después de la publicación, la Fiscalía recibió múltiples llamadas de ciudadanos que aseguraban reconocer a las presuntas plagiarias. Uno de estos reportes resultó clave: un hombre proporcionó una dirección en la colonia Palmiras, ubicada a unos 2.5 kilómetros de la zona donde se cometió el secuestro. En respuesta, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) arribaron al lugar y detuvieron a dos mujeres, señaladas como responsables del plagio, junto con un hombre cuyo parentesco con las sospechosas no fue revelado.

A pesar de la detención, el bebé no se encontraba en el domicilio. Según fuentes cercanas al caso, una de las mujeres confesó a las autoridades haber dejado al menor en un monte cercano al Camino a las Pedreras, donde fue hallado cubierto con una cobija. El bebé, aunque aparentemente en buen estado de salud, será sometido a una evaluación médica exhaustiva.

Esteban Cantú, director de la AEI, destacó que la cooperación entre las autoridades de los tres niveles de gobierno, así como la participación ciudadana, fueron fundamentales para resolver el caso rápidamente. «La coordinación y la unión entre todas las corporaciones fue clave. La participación ciudadana también nos ayudó a resolver el caso más rápido», señaló Cantú.

Las investigaciones revelaron que las mujeres se ganaron la confianza de Esmeralda, madre del bebé, al presentarse como benefactoras de adultos mayores y madres de familia. En dos ocasiones le dieron dinero a Esmeralda, lo que les permitió acercarse a la familia y llevar a cabo el secuestro.

El rescate de Juan Carlos representa un alivio para su familia y una muestra de la eficacia de la colaboración entre autoridades y ciudadanos en casos de emergencia.