India.- Una avalancha súbita, provocada por una «explosión de nube» (lluvias torrenciales concentradas), arrasó este martes una aldea en el estado de Uttarakhand, en el Himalaya indio, dejando al menos cuatro personas muertas y decenas desaparecidas, informaron fuentes oficiales.

El desastre se produjo en la aldea de Dharali, en el distrito de Uttarkashi, cuando una tromba de agua y lodo descendió de las montañas, arrastrando viviendas y personas a su paso. Imágenes difundidas por la policía local y testimonios de testigos dan cuenta de la magnitud de la catástrofe.

El jefe de gobierno de Uttarakhand, Pushkar Singh Dhami, expresó su «profundo dolor y sus condolencias por los graves daños», según un comunicado de su oficina. Aseguró estar en contacto constante con los altos funcionarios y vigilando de cerca la situación.

Los equipos de rescate, la administración del distrito y otras agencias relacionadas están trabajando intensamente en las operaciones de socorro y rescate. La policía de Uttarkashi ha instado a la población a mantenerse alejada de los ríos ante el riesgo de nuevas crecidas.

Este desastre ocurre en un momento de máxima alerta meteorológica en la región. El Departamento Meteorológico de la India (IMD) había emitido una alerta roja por lluvias «extremadamente fuertes» en varias zonas del estado.

Uttarakhand, una región montañosa y ecológicamente frágil, ha sido golpeada por lluvias continuas durante la actual temporada del monzón, lo que ha provocado numerosos deslizamientos de tierra e inundaciones en las últimas semanas.

Una «explosión de nube» es un fenómeno meteorológico extremo y muy localizado en el que se produce una precipitación de intensidad extraordinaria en un periodo de tiempo muy corto. Este diluvio repentino es especialmente peligroso en zonas montañosas como el Himalaya, ya que el enorme volumen de agua no puede ser absorbido por el terreno, provocando riadas súbitas, inundaciones y deslizamientos de tierra de gran poder destructivo.

Las autoridades y equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda y rescate, mientras la comunidad enfrenta la devastación y el temor a nuevos eventos.