Ciudad de México.- En un paso significativo hacia el fortalecimiento de sus alianzas internacionales, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, promulgó ayer una ley de ayuda exterior que incluye un ambicioso programa destinado a países clave como Ucrania, Israel y Taiwán. El paquete, valorado en 95 mil millones de dólares, es el resultado de intensas negociaciones entre demócratas y republicanos en el Congreso estadounidense.

El mayor destino de los fondos aprobados será Ucrania, con casi 61 mil millones de dólares destinados a apoyar los esfuerzos de guerra en la región. Esta asignación, ampliamente respaldada, responde a los llamados desesperados del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ha descrito esta ayuda como «vital» para la seguridad nacional de su país.

La aprobación de este paquete marca un hito, ya que el Congreso estadounidense no había otorgado una asistencia de esta magnitud a Kiev desde diciembre de 2022, debido en gran medida a las disputas partidistas. Además de la ayuda militar, se prevén cerca de 14 mil millones de dólares para entrenamiento, equipamiento y pagos al Ejército ucraniano.

Además de su enfoque en la seguridad internacional, una parte significativa de la dotación se destinará a iniciativas de ayuda económica, incluyendo un préstamo de 10 mil millones de dólares dirigido a los sectores de energía e infraestructura. Asimismo, se reservan fondos para reabastecer las provisiones del Ejército estadounidense y apoyar a las industrias armamentísticas del país.