México.- El proceso de liquidación de Altos Hornos de México (AHMSA) ha sufrido un duro revés que paraliza, por ahora, cualquier intento de reactivación. Los dos principales acreedores garantizados, la multinacional Cargill y Banco Afirme, han manifestado formalmente su negativa a liberar las garantías prendarias sobre los activos de la siderúrgica y su filial Minera del Norte (Minosa), impidiendo que la empresa pueda ser subastada como una unidad productiva integral.
Este bloqueo legal ocurre en un momento crítico del concurso mercantil y ha provocado que el único consorcio interesado en la compra retire su garantía de seriedad ante la falta de certidumbre jurídica.

El peso del adeudo: Un obstáculo de 20 mil millones
Cargill y Afirme no son acreedores menores; juntos concentran el 46% de la deuda reconocida de AHMSA. Su control sobre los bienes físicos de la empresa (garantía prendaria) significa que, sin su consentimiento, ningún comprador puede tomar posesión legal de la maquinaria y plantas necesarias para operar.
La negativa ante la Jueza
En un escrito enviado a la Jueza concursal, Ruth Huerta, ambas instituciones financieras fueron tajantes: conservarán su derecho de ejecutar sus garantías de manera autónoma. «Esta parte no manifestará su conformidad para la inclusión de los activos afectos a sus garantías y, consecuentemente, manifiesta la negativa a participar en el procedimiento de venta especial», señalaron.
Esta postura complica el panorama para el síndico Víctor Manuel Aguilera, quien debe vender los bienes dentro del concurso mercantil para que el proceso tenga validez.
Se retira el único postor: Fintech e Ignition Industries
La falta de acuerdos con los acreedores ha ahuyentado al consorcio integrado por Fintech Latam (del financiero David Martínez) e Ignition Industries. El grupo se negó a exhibir la garantía de seriedad para la subasta que estaba prevista para finales de febrero, argumentando que no tiene sentido incurrir en costos significativos si no hay certeza de que los activos puedan ser entregados.
- La oferta en juego: Fintech plantea un plan de inversión de 1,000 millones de dólares para reactivar la producción.
- El precio de salida: Las bases originales de la subasta fijaban un precio mínimo de 1,127 millones de dólares.
¿Qué sigue para la siderúrgica?
Tras el fracaso de las bases originales, la Jueza Ruth Huerta ha otorgado un plazo de 20 días hábiles al síndico para proponer nuevas reglas de subasta. Sin embargo, el conflicto de interés es evidente: el presidente de Afirme, Julio César Villarreal Guajardo, es también dueño de la competidora Villacero, grupo que intentó adquirir AHMSA antes de que cayera en quiebra.
Mientras los gigantes financieros litigan el control de los activos, miles de trabajadores y la economía regional de Coahuila permanecen en vilo, a la espera de un acuerdo que permita que el acero vuelva a correr por los hornos de Monclova.







