Bolivia.- La crisis política y social en Bolivia se agravó este sábado luego de que el presidente Rodrigo Paz decretara el estado de excepción en todo el país y ordenara la movilización de policías y militares para restablecer el libre tránsito. La medida fue anunciada tras más de seis semanas de bloqueos carreteros y protestas encabezadas por organizaciones campesinas, indígenas aimaras y cocaleros afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del mandatario en medio de una severa crisis económica.

Aunque el gobierno logró el viernes un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para poner fin a las movilizaciones, grupos como la Federación Túpac Katari y organizaciones cocaleras rechazaron el convenio y decidieron mantener los bloqueos en distintas regiones del país. Las manifestaciones comenzaron en mayo para demandar soluciones a la escasez de combustibles, alimentos y medicinas, pero posteriormente derivaron en exigencias políticas contra la administración de Paz.

Durante un mensaje transmitido desde el Palacio de Gobierno, el presidente aseguró que la decisión responde a un presunto intento de desestabilización impulsado por sectores vinculados al narcotráfico. El decreto tendrá una vigencia máxima de 90 días y permitirá restringir derechos como la circulación y la reunión cuando las autoridades lo consideren necesario. Mientras tanto, sindicatos campesinos y cocaleros anunciaron que radicalizarán sus acciones y mantendrán los bloqueos pese a los acuerdos alcanzados entre el gobierno y la COB.