México.- Ismael «El Mayo» Zambada enfrenta la posibilidad de una sentencia de pena de muerte en Estados Unidos, tras ser capturado el 25 de julio. A diferencia de Joaquín «El Chapo» Guzmán, Zambada podría recibir este castigo debido a la gravedad de los cargos en su contra, entre los que se encuentran conspiración para fabricar y distribuir fentanilo y dirigir una empresa criminal continua. Desde 1989, ha liderado actividades delictivas ligadas al narcotráfico, generando millones de dólares y empleando sicarios para eliminar rivales.

El Mayo fue detenido tras ser presuntamente traicionado por Joaquín Guzmán López, hijo de «El Chapo», quien lo atrajo a una reunión en Sinaloa bajo la excusa de resolver disputas políticas. Sin embargo, al llegar, fue secuestrado y trasladado a una pista de aterrizaje que lo llevó a Estados Unidos.

En su primera audiencia en Brooklyn, Zambada se declaró no culpable de los 17 cargos. Los fiscales, que manejan el caso bajo los «Estatutos de Kingpin», argumentan que la muerte de miles de estadounidenses vinculados al Cártel de Sinaloa justifica la pena capital. La próxima audiencia será el 31 de octubre.

Algunos opositores a su ejecución sostienen que Zambada es la única persona con conocimiento detallado sobre las operaciones del cártel, sus miembros y conexiones con gobiernos de varios países. Además, dado su avanzada edad (77 años) y su delicada salud, es posible que muera en prisión antes de ser ejecutado, considerando que los procesos de apelación suelen alargar las ejecuciones por años.

Su traslado a Nueva York también responde a temores por su seguridad, ya que las autoridades consideran que «los muertos no hablan ni testifican», lo que podría influir en el curso del juicio.