Washington.- El déficit comercial de Estados Unidos experimentó una contracción del 5.6 por ciento durante el mes de junio, situándose en 73 mil 300 millones de dólares en comparación con las cifras registradas en mayo. De acuerdo con el reporte oficial emitido por el Departamento de Comercio este martes 4 de agosto de 2026, la reducción en la brecha entre exportaciones e importaciones responde principalmente al primer descenso generalizado en el valor de los bienes ingresados al país desde enero de este mismo año.
El ajuste se da en un trimestre donde el comercio exterior continuó siendo un factor de freno para el crecimiento económico general, marcado por la volatilidad derivada de la política arancelaria, los conflictos armados en Medio Oriente y la fuerte reconfiguración tecnológica.

Tensión comercial con México, Canadá y Asia pese a la baja general
Pese a la contracción general del indicador, las brechas comerciales de Estados Unidos con sus socios estratégicos del T-MEC, México y Canadá, mostraron una tendencia opuesta al ampliarse durante el periodo de junio. Esta dinámica motivó la reciente determinación del presidente Donald Trump de no renovar el tratado trilateral bajo los términos vigentes, proponiendo en su lugar esquemas de revisión anual que abren un escenario de incertidumbre operativa para las cadenas de suministro corporativas.
Una tendencia similar se registró en los intercambios con el continente asiático. El déficit comercial con China volvió a incrementarse, al tiempo que el saldo negativo con Vietnam —nación que ha capitalizado la reubicación de proveeduría global desde la primera administración Trump— también registró una expansión considerable.
Pausa en el sector tecnológico y ajustes en el mercado de hidrocarburos
Las métricas del Departamento de Comercio reflejan que el valor total de las importaciones estadounidenses cedió un 1.8 por ciento, mientras que las exportaciones registraron una baja del 0.9 por ciento. La desaceleración en las compras al exterior estuvo marcada por una pausa en la adquisición de computadoras, periféricos y semiconductores, insumos que habían mantenido un ritmo de aceleración constante durante 2025 y principios de 2026 para abastecer el despliegue de infraestructura en Inteligencia Artificial. La categoría general de bienes de capital experimentó así su primera caída desde septiembre.
En el renglón de las exportaciones, las ventas al exterior de suministros industriales, como petróleo crudo y derivados, cayeron un 4 por ciento debido a la combinación de precios a la baja y menor volumen demandado. Este declive fue compensado parcialmente por un repunte en los envíos de oro no monetario. En términos reales ajustados por inflación, el déficit de mercancías cerró junio en 94 mil 500 millones de dólares.
El Mundial 2026 da impulso histórico al sector servicios y turismo
El balance del comercio exterior encontró un catalizador positivo en el sector servicios gracias al impacto económico del Mundial de Fútbol 2026. Al albergar 78 de los 104 partidos del certamen internacional, incluida la gran final disputada entre las selecciones de Argentina y España, el territorio estadounidense registró un repunte consecutivo en la llegada y consumo de visitantes internacionales.
Las exportaciones asociadas a los servicios turísticos crecieron un 2.4 por ciento durante el mes, alcanzando su punto máximo desde principios de 2025. El flujo de divisas ingresado por los aficionados globales mitigó parcialmente el impacto negativo que las disputas arancelarias y las revisiones legales de la Corte Suprema sobre las tarifas comerciales han generado en la balanza de pagos estadounidense.






