Ciudad de México.- El pitcher mexicano Julio Urías, de los Dodgers de Los Ángeles, se encuentra bajo investigación por un caso de violencia doméstica que tuvo lugar el pasado 3 de septiembre en el estadio BMO de la ciudad. Según un documento obtenido por un medio de comunicación, Urías y la víctima estaban casados en el momento del incidente, que resultó en el final abrupto de la carrera del lanzador con el equipo.

La discusión entre Urías y su esposa, Daisy Urías, escaló cuando el jugador empujó a la víctima contra una cerca y la jaló del cabello o los hombros, según detalla el documento emitido por la Fiscalía de Distrito del Condado de Los Ángeles. Aunque las lesiones de la víctima y el historial criminal de Urías no justifican la presentación de un cargo grave, el caso ha sido referido a la fiscalía de la ciudad para ser considerado como un delito menor.

Esta decisión no exime a Urías de posibles consecuencias legales, ya que los delitos menores presentados ante la fiscalía de la ciudad de Los Ángeles pueden acarrear sentencias de hasta un año en la cárcel. La sentencia final dependerá de la gravedad de las lesiones y otros factores, como la cooperación del jugador en el proceso legal.

Mientras se define el caso, se han especulado posibles destinos para la carrera de Urías, incluyendo la opción de continuar su carrera en México o incluso en Japón. Los Dodgers, por su parte, han buscado suplir la ausencia de Urías en la rotación de abridores, firmando recientemente al pitcher estrella japonés Yoshinobu Yamamoto. Sin embargo, el futuro de Urías en las Ligas Mayores está en duda, ya que enfrentaría sanciones disciplinarias de MLB, recordando su suspensión de 20 juegos por un caso similar en 2019.