Canadá.- En un movimiento que redefine las alianzas estratégicas en América del Norte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este viernes un acuerdo comercial histórico con China. El pacto busca poner fin a meses de tensiones diplomáticas mediante el recorte mutuo de aranceles en sectores clave como la industria automotriz eléctrica y el sector agroalimentario.

Carney, quien realiza la primera visita de un jefe de Gobierno canadiense a China desde 2017, se reunió con el presidente Xi Jinping para consolidar lo que describió como una relación «más predecible» en comparación con la incertidumbre comercial que actualmente emana de Washington bajo la administración de Donald Trump.

Vehículos eléctricos: Del 100% al 6.1% de arancel
El cambio más radical se observa en la industria automotriz. Bajo la nueva administración de Carney, Canadá permitirá la entrada de hasta 49,000 vehículos eléctricos chinos con un arancel preferencial del 6.1%.

Esta cifra contrasta drásticamente con el arancel del 100% que había impuesto el ex primer ministro Justin Trudeau en 2024, siguiendo la línea de sanciones de Estados Unidos.

 El primer ministro argumentó que, para construir un sector competitivo, Canadá debe aprender de socios innovadores y acceder a sus cadenas de suministro.

 Se espera que este pacto impulse inversiones chinas «considerables» en el sector automotriz canadiense, creando empleos y acelerando la transición hacia emisiones netas cero.

Rescate al sector agrícola: El fin de las represalias
El acuerdo también representa un alivio masivo para los agricultores canadienses, quienes sufrieron una caída del 10.4% en las exportaciones a China durante 2025 debido a aranceles impuestos por Pekín en represalia por las políticas de Trudeau.

Bajo los nuevos términos:

  • Semilla de colza: El arancel combinado bajará del 84% al 15% a partir del 1 de marzo. China representa un mercado de 4,000 millones de dólares para este producto.
  • Productos libres de aranceles: La pasta de colza, langostas, cangrejos y guisantes quedarán exentos de aranceles antidiscriminatorios al menos hasta finales de año.
  • Impacto económico: Carney estima que se desbloquearán cerca de 3,000 millones de dólares en pedidos de exportación.

La decisión de estrechar lazos con la segunda economía más grande del mundo ocurre en un contexto de fricción con su vecino del sur. Tras las insinuaciones de Donald Trump de que Canadá podría ser absorbido como el «estado 51» y la imposición de nuevos aranceles estadounidenses, Carney ha buscado diversificar sus socios estratégicos.

«Nuestra relación con China es ahora más predecible, y se ven resultados que vienen de eso», declaró Carney al ser cuestionado sobre si Pekín es un socio más confiable que el actual gobierno de Estados Unidos.

Por su parte, China, también afectada por la guerra comercial de Trump, se muestra dispuesta a cooperar con un miembro del G7, lo que le permite ampliar su influencia en una zona tradicionalmente dominada por Washington.