España y Portugal registraron un apagón eléctrico de gran magnitud que paralizó buena parte de sus servicios básicos, como el transporte ferroviario, redes de comunicación y actividades comerciales.

El corte afectó a casi toda la península ibérica, con excepción de las Islas Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, y también alcanzó brevemente zonas del sur de Francia y Andorra.

El apagón comenzó poco después del mediodía, dejó atrapados a pasajeros en trenes, provocó la falta de servicio de los metros y los semáforos, además causó el cierre de muchos negocios.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, pidió a la población evitar desplazamientos, usar los teléfonos móviles solo para comunicaciones breves y seguir únicamente información oficial para evitar la propagación de rumores.

Asimismo, reconoció que todavía se desconoce el origen exacto del apagón, aunque desde Portugal se planteó la posibilidad de un fenómeno atmosférico que provocó oscilaciones anómalas en las líneas de muy alta tensión.

Red Eléctrica, operador del sistema eléctrico español, aseguró que se está trabajando intensamente para restablecer el servicio, apoyados por operadores de Francia y Marruecos.

Asimismo, informó que alrededor del 35 por ciento de la demanda ya se había recuperado al cierre del día, y destacó que la red peninsular volvió a estar interconectada tras la colaboración internacional y la activación de sistemas autónomos, como centrales hidroeléctricas.