México.- El senador Gerardo Fernández Noroña se encuentra nuevamente bajo el escrutinio público tras ser captado viajando en la clase más exclusiva de Aeroméxico durante su regreso de Roma a la Ciudad de México el pasado 6 de enero.

Las imágenes, difundidas inicialmente por usuarios de redes sociales y retomadas por medios nacionales, muestran al legislador morenista descansando en el servicio Premier One, una cabina de negocios que ofrece asientos tipo full flat bed (que se convierten en cama), menú exclusivo y abordaje prioritario.

La controversia sobre este viaje comenzó días antes de su regreso, cuando se hizo viral un video grabado cerca de la Fontana di Trevi. Un ciudadano de Baja California, identificado como Roberto Quijano, encaró al senador mientras este observaba escaparates de tiendas de lujo.

En el video, el ciudadano le cuestiona por qué viajaba a Europa en lugar de trasladarse a Venezuela para respaldar a Nicolás Maduro tras su reciente captura por fuerzas estadounidenses. La respuesta del senador fue tajante:

«Pues muy bien, ¿crees que tú eres el único que tiene derecho de estar en Roma? Pues no, mi amigo», replicó Noroña, mientras su acompañante calificó al ciudadano de «pobre idiota».

A diferencia de otras ocasiones, el presidente de la Mesa Directiva del Senado no compartió detalles de esta travesía en sus redes sociales personales. Sin embargo, ante críticas previas por viajes similares a Francia en primera clase, Noroña ha mantenido una postura firme:

El legislador sostiene que la «austeridad republicana» es una norma para la administración del gasto público del Gobierno, no para la vida privada de los políticos.

 Ha defendido que cada servidor público tiene la libertad de utilizar su dieta (salario) como mejor le convenga.

En polémicas anteriores, aseguró que el Senado cubre el vuelo básico por viaje de trabajo y él paga la diferencia para el ascenso a clase Premier de su propio bolsillo.