Ciudad de México.- En una inusual colaboración entre el poder político y empresarial, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha recurrido en repetidas ocasiones a la asesoría y colaboración del magnate Carlos Slim Helú. La más reciente reunión se llevó a cabo el pasado 22 de noviembre en Palacio Nacional, donde el tema central fue la reconstrucción de Acapulco tras los estragos del huracán Otis. No es la primera vez que ambos líderes se sientan a dialogar sobre el destino de la ciudad portuaria guerrerense, donde Slim posee el hotel Calinda.
Aunque la relación entre López Obrador y Slim tuvo sus fricciones al inicio del sexenio, especialmente por las críticas del empresario hacia la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), se ha transformado en una colaboración estratégica. Slim se ha convertido en un consejero especial del presidente, asesorándolo en asuntos económicos, relaciones con Estados Unidos, la pandemia y el turismo. A cambio, las empresas de Slim han obtenido contratos gubernamentales que superan los 52 mil millones de pesos en este sexenio, consolidándolo como uno de los principales contratistas del gobierno.
Las compañías de Carlos Slim, incluyendo América Móvil, Grupo Carso, Grupo Financiero Inbursa, la minera Frisco y la constructora IDEAL, han experimentado un notable crecimiento durante el actual sexenio. Sus ingresos acumulados aumentaron de 100 mil millones de pesos en 2019 a un billón 119 mil millones de pesos en 2022. Este crecimiento se tradujo en un incremento significativo de la fortuna personal de Slim, que pasó de 67 mil 100 millones de dólares en 2018 a 93 mil millones de dólares en 2023, situándolo nuevamente entre los 10 hombres más ricos del mundo según Forbes.
A pesar de la prosperidad económica de Slim y las oportunidades de negocios que ha obtenido, la relación entre el magnate y López Obrador ha enfrentado críticas. El presidente, quien inicialmente prometió reducir la influencia de los intereses económicos en el poder político, ha elogiado a Slim como un «amigo y buen empresario». La conexión entre ambos ha despertado suspicacias, especialmente debido al pasado vínculo de Slim con el expresidente Carlos Salinas de Gortari.
A pesar de las fricciones iniciales, la relación entre López Obrador y Slim ha evolucionado positivamente desde la cancelación del NAIM. La colaboración se ha traducido en importantes proyectos y acuerdos, como la reconstrucción de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, construida por la empresa de Slim, Cicsa, tras el fatal derrumbe en 2021. La alianza entre el líder político y el magnate continúa siendo un fenómeno intrigante en la escena política y empresarial mexicana.







