Tamaulipas.- En el último año y medio, el estado de Tamaulipas, gobernado por el morenista Américo Villarreal, ha experimentado un aumento significativo en la presión del crimen organizado hacia los gasolineros establecidos, obligándolos a vender combustible ilegalmente obtenido, conocido como «huachicol».

En Nuevo Laredo, los delincuentes han llegado a detener pipas para causar desabasto y forzar a las estaciones de servicio a comprar su combustible. Similarmente, en Matamoros, han interceptado a importadores de gasolina y derramado el combustible como una advertencia para que paguen cuotas.

En este contexto de inseguridad, el presidente de la Asociación de Gasolineros de Nuevo Laredo, José Luis Palos, fue asesinado el 13 de junio de 2023 tras denunciar amenazas del crimen organizado para obligarlos a comprar gasolina importada ilegalmente. Apenas el martes pasado, Julio Almanza, empresario de Matamoros y presidente de la Federación Estatal de Cámaras de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas, también fue ejecutado después de denunciar extorsiones contra negocios, corrupción en Aduanas y tráfico de combustibles.

El problema del «huachicol», la sustracción ilegal de combustibles de los ductos de Pemex, es un problema de larga data en Tamaulipas que en los últimos años se ha agravado con el “huachicol fiscal”. Este último involucra el cruce de combustibles de contrabando por los puentes internacionales de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, entre otros que conectan con Texas. Los delincuentes, en complicidad con funcionarios corruptos, declaran pasar con pipas vacías o con menos cantidad de la declarada, o reportan hidrocarburos más baratos como residuos de aceites, gasoil, naftas, propanol, petróleo, queroseno, metanol, entre otros.

Las denuncias sobre el “huachicol fiscal” también indican que las instalaciones de las Aduanas en la frontera tamaulipeca se han vuelto inaccesibles para auditorías desde que fueron militarizadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Además, se cuestiona por qué las autoridades no identifican a los gasolineros que venden “huachicol” dado que Pemex y el SAT tienen registros de las facturaciones e ingresos de cada concesionario y gasolinera respectivamente.

El combustible ilegal no solo se distribuye en Tamaulipas, sino que también se comercializa en todo México. En el sur del estado, alrededor de la Refinería de Madero y los ductos de Pemex, también se observa la ordeña de combustibles y el «huachicol fiscal» a través del puerto de Altamira.

La problemática del “huachicol fiscal” se volvió un tema de gran relevancia política en Tamaulipas y a nivel nacional tras el asesinato en noviembre de 2021 de Sergio Carmona, empresario de Reynosa involucrado en el tráfico de combustibles y acusado de financiar campañas políticas ilegalmente. Entre los políticos relacionados con Carmona se encuentran figuras de Morena como Mario Delgado, presidente nacional del partido, el exdiputado federal Erasmo González, el secretario de Gobierno estatal Héctor Villegas y el alcalde de Ciudad Victoria Eduardo Gattás.