México.-Tras 31 años del magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, la Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó una orden de aprehensión contra Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), por su presunta participación como segundo tirador en el asesinato del entonces candidato presidencial del PRI.
Aunque aún se espera un comunicado oficial, medios de comunicación han confirmado que la detención se realizó en Tijuana, Baja California, gracias a una orden de aprehensión de nivel federal, siendo la segunda captura relevante que se realiza a lo largo del desarrollo de las investigaciones del caso. El Registro Nacional de Detenciones (RND) indica que la aprehensión ocurrió el 8 de noviembre.
Actualmente, Sánchez Ortega figura como directivo de la firma Peak Growth Capital.
El Sospechoso Liberado en 1994
No es la primera vez que Jorge Sánchez es vinculado al caso. El 23 de marzo de 1994, día del asesinato en la colonia Lomas Taurinas, fue detenido inicialmente. La sospecha se centró en que vestía una chamarra con evidentes manchas de sangre (presuntamente de Colosio) y, tras pruebas de rodizonato de sodio, dio positivo a residuos de arma de fuego.
Sin embargo, fue liberado por «falta de elementos». Existen declaraciones no confirmadas que señalan a Genaro García Luna, entonces subdirector del Cisen, de haber intervenido en la liberación de Sánchez Ortega.
En 2024, la FGR reactivó las investigaciones y lo identificó formalmente como el segundo tirador, emitiendo una orden de aprehensión en su contra.
El Crimen que Fracturó a México
El asesinato de Luis Donaldo Colosio, quien buscaba la presidencia de México, ocurrió tras el final de un mitin. Colosio recibió dos disparos a quemarropa (uno en la cabeza y otro en el abdomen), falleciendo horas después.
La versión oficial ha sostenido durante décadas que Mario Aburto Martínez, detenido inmediatamente en el lugar de los hechos y sentenciado, actuó como un asesino solitario. La detención de Sánchez Ortega reaviva la teoría del complot y promete reabrir una de las heridas políticas más profundas de la historia reciente de México.







