Estados Unidos.- El centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, asociado a la política de mano dura contra la inmigración durante la segunda presidencia de Donald Trump, dejará de operar tras haber concretado cerca de 21,000 deportaciones. El anuncio fue confirmado este jueves por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, durante una visita a las instalaciones ubicadas al oeste de Miami, donde aseguró que actualmente ya no quedan personas detenidas en el sitio.
DeSantis explicó que los internos que aún permanecían en el complejo continúan bajo custodia federal mientras avanza el proceso de desmantelamiento. El proyecto fue impulsado como parte de la estrategia migratoria del gobierno de Trump para ampliar la capacidad de detención y acelerar las deportaciones, lo que permitió su construcción en apenas ocho días bajo una declaración de emergencia estatal y la asignación de contratos sin licitación pública.
El centro fue instalado en el Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier, una zona remota rodeada de pantanos al oeste de Miami, concebida como un entorno de difícil acceso. Inaugurado el 1 de julio de 2025, el complejo contaba con más de 200 cámaras de seguridad, kilómetros de alambre de púas y capacidad inicial para 2,000 personas, con posibilidad de ampliarse. Su operación, con un costo anual estimado de 450 millones de dólares parcialmente respaldados por FEMA, generó fuertes críticas de activistas y gobiernos extranjeros, incluido el de México, que denunciaron posibles abusos y condiciones inhumanas en el tratamiento de migrantes.







