Estados Unidos.- El frágil acuerdo de alto al fuego entre Estados Unidos e Irán comenzó a mostrar señales de ruptura a menos de 24 horas de su anuncio, luego de que medios oficiales iraníes reportaran el cierre del estratégico estrecho de Ormuz. La medida, atribuida por Teherán a un supuesto incumplimiento de la tregua, afecta directamente una de las condiciones centrales del pacto: la libre navegación de buques durante la pausa de dos semanas en los combates.
De acuerdo con agencias estatales iraníes, el tránsito marítimo en la zona fue suspendido, incluyendo el paso de petroleros, en medio de una creciente tensión regional. La decisión estaría vinculada a los recientes bombardeos de Israel sobre Líbano, conflicto que el gobierno israelí sostiene que no forma parte del acuerdo con Washington. Incluso, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que cualquier embarcación que intente cruzar el estrecho sin autorización podría ser atacada, elevando el riesgo en una de las rutas clave para el comercio global de petróleo.
En paralelo, la ofensiva israelí en territorio libanés dejó cientos de víctimas y provocó el colapso de hospitales, mientras continúan las labores de rescate entre los escombros. Autoridades de Irán acusaron a Estados Unidos de incumplir los términos del alto al fuego al respaldar indirectamente estas acciones, al tiempo que organismos internacionales condenaron la escalada de violencia. La continuidad de los ataques y las amenazas cruzadas ponen en duda la viabilidad de la tregua y aumentan la incertidumbre en Medio Oriente.







