México.- La conductora y actriz Claudia Lizaldi ha negado categóricamente las acusaciones de haber defraudado a una inversionista en la creación de un centro holístico, señalamientos que, según algunos medios, habrían motivado su reciente mudanza de Mérida a la Ciudad de México. Lizaldi ha confirmado que ya está tomando medidas legales para defender su reputación.

La polémica inició cuando Lizaldi compartió en sus redes sociales una publicación, ahora no visible, en la que anunciaba su regreso a la capital mexicana después de cinco años de residencia en Mérida, Yucatán. «En días estaré de vuelta viviendo en la selva de concreto, un nuevo capítulo comienza a escribirse», escribió en su momento.

A raíz de esta publicación, el diario local El Sol de Yucatán publicó una nota sugiriendo que la verdadera razón de la mudanza de Lizaldi sería evitar una acusación de fraude. El medio indicó que, supuestamente, una mujer habría denunciado que Lizaldi la exhortó a participar económicamente en un centro holístico, sin que la inversionista viera el retorno de su dinero con el paso del tiempo.

En respuesta a estas imputaciones, Claudia Lizaldi emitió un comunicado aclarando que todo el asunto relacionado con la acusación quedaría en manos de su abogado, el licenciado Alfonso Arnaez Ostos.

Arnaez Ostos, por su parte, confirmó que la también actriz ya interpuso una denuncia penal por el delito de difamación y una demanda civil por daño moral contra El Sol de Yucatán y el portal digital «Yucatán al Segundo», este último por replicar el trascendido.

Ante esta acción legal, El Sol de Yucatán publicó una nueva nota condenando cualquier tipo de acto de intimidación. El medio meridano aseveró que la conductora está intentando «silenciar su labor como medio y coartar la libertad de expresión».

El caso pone de manifiesto la tensión entre las figuras públicas y los medios de comunicación en el entorno digital, donde las acusaciones y las respuestas se difunden rápidamente.