Durante el primer trimestre de 2024, se registraron 164 embarazos en adolescentes en Coahuila, de acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Salud estatal.
En total, 114 de los 164 embarazos ocurrieron en adolescentes de 15 años, 43 en adolescentes de 14 años y 7 en menores de 13 años.
La Secretaría de Salud de Coahuila implementó un plan estatal para la prevención del embarazo adolescente, alineado con la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA).
La meta es reducir a cero los nacimientos en niñas de 10 a 14 años y disminuir en un 50 por ciento la tasa de fecundidad en adolescentes de 15 a 19 años para el año 2030.
El embarazo en adolescentes tiene efectos negativos como problemas de salud, interrupciones educativas, menores ingresos futuros y un acceso limitado a oportunidades recreativas, sociales y laborales.
De acuerdo con a Organización Mundial de la Salud (OMS), existen factores que contribuyen a esta problemática, como la presión social, ya que en algunas sociedades, las niñas son presionadas a casarse y tener hijos a temprana edad; oportunidades limitadas, debido a que la maternidad es vista como una opción valorada cuando las perspectivas educativas y laborales son escasas.
Asimismo, el acceso a anticonceptivos, pues en muchos lugares los adolescentes tienen dificultades para tener información relacionada con educación sexual y métodos anticonceptivos; además un grave problema es el abuso sexual infantil, lo que aumenta el riesgo de embarazos no deseados.







