Saltillo.- Ante los señalamientos de Eduardo Pacheco, en los que afirma que la colocación en el Cerro del Pueblo de la bandera que es el símbolo que identifica a la comunidad LGBTTTIQ+ fue un acto de provocación a la comunidad cristiana, Kenia Bernal, integrante de uno de los colectivos, señaló que en ningún momento fue esa la intención.

La activista señaló, que de igual modo, el líder religioso no debe sentirse dueño de los colores del arcoíris, ya que son universales y cualquier persona, asociación o comunidad religiosa está en todo el derecho de hacer uso de ellos.

Kenia Bernal, apuntó que al igual que muchas personas, la mayoría de los integrantes de la comunidad LGBTTTIQ+ profesan una religión y nadie tiene derecho a señalarlos ni mucho menos a restringirles sus derechos que como mexicanos tienen.