Colombia.- En un movimiento que intensifica las tensiones bilaterales, Colombia anunció la suspensión del intercambio de información de inteligencia con Estados Unidos. La decisión, que involucra a las Fuerzas Militares del país sudamericano, responde a los recientes ataques estadounidenses a embarcaciones en el Caribe vinculadas al tráfico de drogas, los cuales han causado decenas de muertes desde agosto pasado. La medida permanecerá vigente hasta que cesen estas operaciones, cuya expansión también ha alcanzado aguas frente a México en el Pacífico oriental.
El conflicto se enmarca en un deterioro prolongado de las relaciones, donde la política antidrogas estadounidense ha sido objeto de críticas por su impacto sobre comunidades locales y pequeños productores de coca. Las acciones militares, que incluyen despliegues navales, aviones de combate y marines, han provocado cuestionamientos sobre la protección de los derechos humanos y han generado preocupaciones en países vecinos, como Venezuela y Ecuador, afectados por los operativos.
La tensión se ha visto reforzada por sanciones financieras impuestas a altos funcionarios colombianos y por el incremento del despliegue militar estadounidense en la región. En respuesta, Venezuela movilizó fuerzas militares y civiles para reforzar la vigilancia de su espacio aéreo. El escenario refleja un punto crítico en la cooperación histórica entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico, mientras la región observa un incremento de la presencia militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico.







