Monterrey.- La Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), integrada por México, Estados Unidos y Canadá, anuncia una revisión exhaustiva de la contaminación emitida por la Refinería de Cadereyta. La petición, presentada por un ciudadano no identificado, solicita una investigación sobre posibles incumplimientos a la ley ambiental mexicana por parte de la procesadora Héctor R. Lara Sosa, ubicada en Nuevo León. Esta medida responde a quejas persistentes de los habitantes de la metrópoli regiomontana, afectada por la polución atmosférica generada por la refinería.

El biólogo Antonio Hernández Ramírez, involucrado en denuncias anteriores ante la CCA, explica que el propósito es verificar el cumplimiento de las normas ambientales por parte del gobierno mexicano. Si se confirma el incumplimiento, la Comisión trinacional elaborará un expediente que evidenciará las faltas, aunque no implicará sanciones directas. Este proceso es similar a las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

La solicitud SEM-24-002 destaca el deterioro de la calidad del aire en la zona de Monterrey durante los últimos cinco años, atribuido a la refinería. Se mencionan violaciones a diversas leyes ambientales, incluyendo la Constitución Política de México y la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). El Secretariado de la Comisión cuenta con 30 días para evaluar la petición y determinar su viabilidad, considerando los requisitos del T-MEC.

La petición incluye abundante evidencia, desde recursos legales hasta fotografías que documentan los efectos de la contaminación. Esta iniciativa refleja un esfuerzo conjunto por garantizar el cumplimiento de las normativas ambientales y proteger la salud de los ciudadanos frente a la contaminación industrial.