México.- Lo que empezó como un intento desesperado por conseguir un juguete terminó en una movilización de los cuerpos de emergencia. Un pequeño se convirtió en el protagonista de un rescate poco común tras lograr lo que muchos consideran imposible: entrar por completo en el interior de una máquina de garra.
El incidente, que rápidamente atrajo la mirada de curiosos, obligó a los encargados del establecimiento a solicitar apoyo profesional ante el riesgo de que el menor sufriera una crisis de ansiedad o se lastimara con el mecanismo de la máquina.
Al llegar al lugar, los elementos del cuerpo de bomberos se encontraron con una escena digna de una película de comedia, pero con la tensión de un rescate real. El niño se encontraba sentado cómodamente entre los premios, separado del mundo exterior por el grueso cristal del exhibidor.
Los rescatistas trabajaron con cuidado para abrir el compartimento de seguridad sin dañar la estructura ni asustar más al pequeño.
Aunque no se detalló cómo logró pasar por la pequeña compuerta de salida (diseñada solo para el paso de los juguetes), se presume que su agilidad y tamaño fueron la clave para su «entrada triunfal».







