Estados Unidos.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos avaló este martes un proyecto de ley de financiamiento que permitió poner fin a un cierre parcial del gobierno federal que se prolongó por casi cuatro días, derivado de las diferencias entre demócratas y republicanos en torno a una posible reforma del sistema de inmigración. La iniciativa fue aprobada por un estrecho margen de 217 votos a favor y 214 en contra, en un recinto dominado por legisladores republicanos, y se prevé que sea promulgada en breve por el presidente Donald Trump.
El acuerdo dejó fuera, por ahora, la exigencia de los demócratas de modificar las prácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dependencia encargada de ejecutar la política de deportaciones. Veintiún congresistas demócratas se sumaron al respaldo del paquete presupuestal, el mismo número de republicanos que previamente había rechazado una propuesta opositora para reformar al ICE, organismo adscrito al Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La negativa demócrata a financiar a esta dependencia se intensificó tras la muerte de dos manifestantes a manos de agentes migratorios en Mineápolis, hecho que detonó protestas masivas.
Mientras el Senado ya había aprobado el viernes un esquema de financiamiento para la mayoría de las agencias federales hasta septiembre, ambas cámaras acordaron retomar en las próximas dos semanas la discusión del presupuesto del DHS y del ICE. En medio de las tensiones, el liderazgo republicano trabajó contrarreloj para evitar deserciones internas, al tiempo que Trump pidió respaldo al proyecto para evitar otro cierre prolongado. Paralelamente, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció que los agentes federales en Mineápolis comenzarán a portar cámaras corporales de manera inmediata, medida que se prevé extender a nivel nacional, en respuesta a algunas de las demandas planteadas por la oposición.







