Ciudad de México.- De diciembre de 2018 a abril de 2023, el Gobierno federal documentó el hallazgo de dos mil 863 fosas clandestinas en el país, una cifra que supera las dos mil 835 registradas entre 2006 y 2018, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Búsqueda de la Secretaría de Gobernación. En poco más de cuatro años, se han identificado más sitios de este tipo que en los dos sexenios anteriores combinados.
El reciente hallazgo de un supuesto «centro criminal» en el Rancho Izaguirre, Jalisco, utilizado presuntamente por la delincuencia organizada como campo de entrenamiento y crematorio clandestino, ha puesto en evidencia la falta de presencia de las instituciones de seguridad. La localización de estos sitios ha dependido, en muchos casos, de colectivos ciudadanos, ante la ausencia de una estrategia efectiva del Estado.

El caso abre cuestionamientos sobre la cantidad de lugares similares que podrían existir en el país y su uso por parte de grupos criminales. La falta de intervención oportuna por parte de las autoridades ha generado preocupación en distintos sectores, pues estos espacios han operado sin ser detectados por las instancias locales, estatales y federales, reflejando la crisis en materia de seguridad y búsqueda de personas.







