Guerrero.- En medio de la temporada de estiaje, los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado en Tierra Caliente de Guerrero han generado una preocupante situación. Los habitantes del ejido Guajes de Ayala, en Coyuca de Catalán, denuncian que los incendios que asolan la región desde hace 16 días no pueden ser controlados debido al temor de los pobladores a ingresar a las áreas afectadas, donde Los Arreola y La Familia Michoacana se disputan el control. Los campesinos solicitan urgentemente atención y seguridad para poder combatir las llamas que consumen su territorio, compuesto por 18 mil 20 hectáreas de tierra.
En paralelo, la tragedia se replica en Michoacán, específicamente en las localidades de Charapendo y El Manguito, municipio de Gabriel Zamora, donde al menos 100 hectáreas de bosque arden sin control. Las autoridades de Protección Civil de la región informan que la topografía accidentada y el riesgo de seguridad han impedido el control del fuego, dejando a las comunidades en una situación vulnerable y expuesta.
La situación en Guerrero se agrava, según el coordinador de Protección Civil del estado, Sergio del Moral Benítez, quien reporta que en una semana más de 10 mil hectáreas han sido devastadas por incendios, elevando la emergencia ambiental en Chilpancingo. Aunque se han registrado esfuerzos por controlar los siniestros, la violencia y la inseguridad asociadas al crimen organizado obstaculizan los intentos de contención, dejando a las comunidades en una situación de desamparo y urgente necesidad de atención.






