Sinaloa.- La violencia que azota a Culiacán se ha cobrado una nueva víctima. Paul, mejor conocido en redes sociales como “El Pinky”, un joven creador de contenido enfocado en autos y comedia, fue encontrado sin vida en un tramo de La Costerita, al sur de la ciudad.

El cuerpo del influencer presentaba signos de agresión, incluyendo golpes y al menos un impacto de bala, según informes preliminares. Este trágico suceso se suma a una preocupante ola de violencia que en los últimos meses ha afectado a varios creadores de contenido en la región, evidenciando los riesgos que enfrentan quienes ganan visibilidad en plataformas digitales.

Un Influencer Querido por la Comunidad
“El Pinky” contaba con más de 31 mil seguidores en su perfil de Instagram, donde compartía contenido humorístico y retos que rápidamente ganaban popularidad. En su canal de YouTube, “Los Plebes de Barrancos”, colaboraba con otros creadores, como “El Gordo Peruci”, otro conocido influencer que fue asesinado afuera de su casa en diciembre de 2024.

En su última publicación del 2 de enero, “El Pinky” agradeció la llegada del Año Nuevo 2025, dejando un mensaje que hoy se convierte en un emotivo recuerdo para sus seguidores. Apenas unas semanas antes, había compartido un video y unas palabras despidiéndose de “El Gordo Peruci”, lamentando su pérdida y mostrando su solidaridad con la comunidad de creadores.

Creadores de Contenido en la Mira
La violencia contra influencers en Culiacán ha encendido las alarmas entre los creadores de contenido, quienes denuncian el creciente riesgo asociado con su trabajo. La visibilidad en redes sociales, lejos de ser solo una plataforma para la creatividad y la expresión, parece haberse convertido en un factor de vulnerabilidad en una ciudad marcada por la inseguridad.


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Exigen Justicia y Soluciones
Familiares, amigos y seguidores de “El Pinky” han expresado su consternación en redes sociales, exigiendo justicia y un alto a la violencia que afecta tanto a figuras públicas como a ciudadanos comunes.

Mientras las autoridades investigan este nuevo caso, crece el clamor por medidas efectivas que protejan a los habitantes de Culiacán, incluidos aquellos que, como “El Pinky”, encuentran en el entretenimiento digital una forma de conectar con su comunidad y construir un legado que, en su caso, ha sido brutalmente truncado.