Sinaloa.-  La violencia en Culiacán, Sinaloa, sumó un nuevo episodio la noche del lunes cuando un ataque armado dejó dos personas asesinadas frente al restaurante Ranchito Roll, ubicado en la colonia La Campiña. El establecimiento quedó marcado por impactos de armas de alto calibre, reflejo de la brutalidad del suceso.

De acuerdo con reportes policiales, alrededor de las 21:20 horas se escucharon múltiples detonaciones en la zona. Al llegar, las autoridades localizaron los cuerpos de dos personas envueltas en cobijas y con signos evidentes de tortura. Junto a los cuerpos, los agresores dejaron un mensaje escrito en una cartulina, cuyo contenido no ha sido divulgado por las autoridades.

Elementos de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa acudieron al lugar para acordonar la escena del crimen y llevar a cabo las investigaciones. Peritos especializados realizaron el levantamiento de los cuerpos y recopilaron evidencias en el área.

Relación con ataques anteriores
El restaurante Ranchito Roll, afectado en este incidente, es una sucursal de un establecimiento cuya marca ha estado en el centro de otros ataques armados en Culiacán. Hace un mes, dos locales de la cadena Ranch Roll, presuntamente vinculados con el influencer Markitos Toys, sufrieron atentados similares.

En la sucursal de Isla Musalá, un comando disparó contra el local y prendió fuego a automóviles cercanos, mientras que en el establecimiento ubicado en el Desarrollo Urbano Tres Ríos también se reportaron disparos. En ambos incidentes, no hubo personas heridas.

Los restaurantes atacados son propiedad de Fernando Salazar, primo del creador de contenido Markitos Toys, quien ha negado cualquier vínculo con actividades ilícitas.


Te puede interesar: Claudia Sheinbaum: ‘2025 será un muy buen año para México’


Escalada de violencia
Estos hechos violentos reflejan la creciente inseguridad en Culiacán, que enfrenta el recrudecimiento de enfrentamientos entre grupos criminales. A pesar de los operativos desplegados en la región, los ataques en zonas urbanas y comerciales han generado temor entre la población.

Las autoridades continúan las investigaciones para determinar las causas de este nuevo ataque y los posibles responsables. Entretanto, la ciudadanía de Culiacán vive entre la incertidumbre y el miedo ante una violencia que parece no tener fin.