Saltillo, Coah.- Su vida se apagó, pero no el amor y cariño de sus seres queridos, quienes visiblemente consternados y en medio de una profunda tristeza dieron el último adiós al magistrado Jesús Ociel Baena Saucedo.

Luego de que sus restos fueran traídos a la ciudad que lo vio nacer y que será su última morada, familiares y amigos acudieron a la funeraria y ahí, en la Capilla La Esperanza, se despidieron de la persona que generó grandes cambios en materia de igualdad, como parte de una lucha por los derechos de la comunidad LBGTTTIQ+.

Fotografías fueron exhibidas, a través de un video, de los momentos donde le magistrado compartía con su familia, con quien mantenía una relación cercana y con quien hacía videollamadas casi todos los días.  

Flores con mensajes de cariño rodeaban el féretro que llegó la noche del martes procedente de Aguascalientes.

En punto de las 11 de la mañana, se ofreció una misa a la que se dieron cita personas que en vida compartieron con Ociel Baena, le magistrade que rompió esquemas y se convirtió en el símbolo del género no binario.

Poco antes de las dos de la tarde, el féretro con el cuerpo del magistrado partió hacia el panteón Santo Cristo para su inhumación. Globos de colores fueron portados por los asistentes quienes despidieron, entre el llanto y el dolor, al hijo, hermano, amigo y desde luego magistrade.