Saltillo.- Tras la renuncia de Guadalupe Taddei al frente del Instituto Nacional Electoral se deja una sensación de desconfianza en el árbitro electoral.

El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, se pronunció por la llegada al INE de un perfil profesional a ocupar ese puesto.

Destacó que debe recaer la responsabilidad en una persona apartidista que le dé garantía a las elecciones y a la democracias.

Destacó que tras los escándalos el INE tiene que recobrar la confianza y la certeza en los procesos electorales.