Torreón.- El dirigente del Partido del Trabajo en Torreón, Gerardo Calvillo, así como liderazgos de la estructura en Coahuila, anunciaron su renuncia a ese instituto político, tras asegurar que el dirigente estatal, Ricardo Mejía Berdeja, lo ha convertido en una franquicia, subastando candidaturas a quien ofrezca más dinero, sin importar su origen.

Gerardo Calvillo, acusó que personajes cercanos a Mejía Berdeja, controlan turbiamente las prerrogativas que recibe el PT aproximadas a un millón de pesos mensuales.

Discrepó de las críticas realizadas por el auto llamado “Tigre”, al trabajo de seguridad que se realiza en Coahuila.

Señaló que todas esas irregularidades fueron denunciadas ante la dirigencia nacional del PT, la cual, ha sido omisa, además, sostuvo que en todas las regiones de Coahuila hay desbandada de militantes petistas por la manera mezquina en que Ricardo Mejía y su equipo han actuado.