Estados Unidos.- Los acordes de «La Murga» resonaron este lunes 9 de marzo bajo las bóvedas góticas de la Catedral de San Patricio, en Manhattan, durante el funeral público de Willie Colón. El legendario «Malo del Bronx», arquitecto de la salsa urbana y pilar de la música latinoamericana, recibió un último adiós cargado de espiritualidad y ritmo tras su fallecimiento el pasado 21 de febrero.

La ceremonia reunió a familiares, amigos cercanos y figuras del mundo del espectáculo, quienes se congregaron para honrar la vida de un hombre que transformó el sonido de la diáspora latina en Nueva York.

El momento más conmovedor de la jornada ocurrió al finalizar la liturgia. En un tributo que erizó la piel de los asistentes, un ensamble de trombonistas interpretó «La Murga», el icónico tema que Colón inmortalizó junto a Héctor Lavoe. El sonido estridente y festivo del instrumento que Willie dominó por décadas sirvió como un recordatorio de su genio musical y de la alegría que su obra dio al mundo.

En las primeras filas del recinto estuvieron presentes su esposa, Julia Colón Craig, y su hijo, Alejandro Miguel Colón, quienes encabezaron el duelo familiar. La familia, que ha mantenido una postura de respeto y recogimiento, reiteró el mensaje difundido tras el deceso del artista:

“Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, expresaron a través de un comunicado oficial, solicitando privacidad para navegar estos momentos difíciles.