México.- Labores de inteligencia del Gobierno federal han revelado que la empresa Ingemar, vinculada con el megadecomiso de huachicol en Coahuila el pasado mes de julio, mintió en sus bitácoras para ingresar gasolina a México procedente de Estados Unidos. Las investigaciones señalan a Ingemar como responsable de huachicolear más de 9 millones de litros de hidrocarburos en los últimos meses.

Las indagatorias del Gabinete de Seguridad han detectado el modus operandi de Ingemar. Al ingresar por las aduanas, la empresa reportaba que sus carrotanques trasladaban desperdicios de combustible o aceite quemado de baja calidad, cuando en realidad los contenedores venían llenos de gasolina ilegal procedente de Estados Unidos lista para su comercialización en México. Imágenes de rayos X han sido clave para evidenciar esta discrepancia. Por ejemplo, en algunos carrotanques, Ingemar reportaba solo un 8% de desperdicio, mientras que la realidad era un contenedor lleno de combustible.

Esta práctica se ha replicado en diversos decomisos que han involucrado a carrotanques de Ingemar, propiedad de José Merino Valdés Cuervo, y cuyos socios son los empresarios Ricardo Thompson Ramírez, Ricardo Thompson Navarro y el exgobernador de Baja California Ernesto Guillermo Ruffo Appel.

Adicionalmente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha vinculado a Alexandro Rovirosa, CEO de Roma Energy Holdings, con «miembros de cárteles mexicanos». Esta acusación se suma a los cargos de soborno a funcionarios de Pemex, revelados previamente.

Según información atribuida a Guacamaya Leaks, dicho vínculo de Rovirosa sería con la agrupación de Los Zetas. En los archivos extraídos de las bases de datos de la Secretaría de la Defensa Nacional y difundidos en Guacamaya Leaks, se encontró un correo presuntamente acreditado a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, donde se ofrecía una recompensa de «10 millones de dólares» por datos que revelaran la relación del tabasqueño con Marcos Manzanilla Fojaco.

Estas revelaciones refuerzan la complejidad de las redes de corrupción y el crimen organizado que operan en el sector de hidrocarburos en México.