México.- Más de dos años después del mediático feminicidio de la cantante Yrma Lydya en el restaurante Suntory, las autoridades han logrado una detención crucial. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó este 29 de octubre sobre la captura de Máximo “N”, escolta y chofer del presunto feminicida, Jesús Hernández Alcocer.

Máximo «N» estaba prófugo y era considerado una pieza clave, con una recompensa de hasta 500 mil pesos ofrecida por las autoridades capitalinas por información que condujera a su arresto.

La Captura y su Rol en el Crimen
De acuerdo con la investigación, Máximo “N” habría sido el principal cómplice de Hernández Alcocer, ayudándolo en la huida del lugar y asistiendo en la entrega del arma utilizada en el crimen de junio de 2022.

La detención se concretó en el municipio de Ixtapaluca, Estado de México, gracias a la colaboración de la Policía de Investigación (PDI) y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), tras obtener datos sobre el domicilio de su pareja sentimental. El sospechoso fue ingresado de inmediato al Reclusorio Oriente para ser puesto a disposición de un juez.

El Feminicidio de la Cantante
Yrma Lydya, de 22 años, fue asesinada de dos disparos por su esposo, el abogado Jesús Hernández Alcocer, en un restaurante de la colonia Del Valle.

El Agresor: Hernández Alcocer fue capturado y vinculado a proceso, pero falleció en el Reclusorio Norte por causas naturales antes de recibir una sentencia. En su momento, el abogado intentó desvincularse y descalificar a la víctima con declaraciones escalofriantes: “Yo no sé con quién me casé. Me he encontrado con una persona que no existía».

Antecedentes de Violencia: En diciembre de 2021, la cantante había denunciado a Alcocer por violencia doméstica, alegando agresiones físicas, golpes con un arma e intento de ahogamiento. Sin embargo, las autoridades cerraron la investigación cuando ella le otorgó el perdón.

Otro Cómplice: Benjamín “N”, guardaespaldas personal de Alcocer, también fue detenido en el lugar del crimen y sigue sin sentencia, pese a los señalamientos de testigos.