México.- La conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en la Cámara de Diputados fue escenario de una tensa confrontación, luego de que la legisladora del Partido del Trabajo (PT), Martha Aracely Cruz, acusara al diputado de Morena, Cuauhtémoc Blanco, de ejercer “violencia simbólica” al enviarle un beso en plena sesión.
La confrontación verbal surgió cuando la diputada le exigió al exfutbolista que abandonara el salón de plenos, argumentando que no era una persona idónea para debatir sobre la violencia de género, dado que su propia media hermana lo denunció en el pasado por intento de violación.
“Violentador” y el Gesto de Burla
En medio del reclamo, Martha Aracely Cruz confrontó verbalmente a Blanco, gritándole que debía retirarse del recinto y calificándolo de “violentador”. La situación escaló cuando, mientras Blanco salía del salón de plenos, le envió un beso a la diputada, un gesto que fue interpretado como una burla.
La escena, captada en video y difundida en redes sociales, muestra el ademán de la diputada con el brazo tras el beso de Blanco Bravo.
Más tarde, ante los medios, Martha Aracely Cruz explicó su indignación: “Se va a la esquina y me manda un beso. A mí eso se me hace violento porque me quiere callar con eso, ¿cuál es su intención?”. La legisladora también expresó temor de ser dejada sola, como ha ocurrido en ocasiones previas, en un posible debate sobre este incidente.
Contexto: Denuncia por Intento de Violación y Desafuero
La indignación de la diputada Cruz se enmarca en la reciente polémica sobre el desafuero de Cuauhtémoc Blanco.
Martha Aracely Cruz integró el bloque que se opuso al dictamen de la Sección Instructora, el cual finalmente fue aprobado por mayoría y permitió al exgobernador de Morelos conservar su protección constitucional (fuero). Dicha denuncia fue presentada por su media hermana, Nadia Fabiola Blanco, por intento de violación.
Blanco Rechaza la Acusación: “Gesto Aislado, Sin Ánimo de Confrontación”
Tras el incidente, Cuauhtémoc Blanco emitió un comunicado negando que su actuación haya sido ofensiva o irrespetuosa.
El legislador de Morena sostuvo que el gesto fue “aislado, sin ánimo de confrontación y alejado de cualquier forma de falta de respeto”.
“Rechazo categóricamente que haya existido una falta de respeto o una conducta que pudiera considerarse violenta”, sostuvo Blanco Bravo. Además, advirtió sobre el riesgo de usar causas legítimas, como la lucha contra la violencia hacia las mujeres, como herramientas de disputa política, algo que, según él, “lastima a quienes verdaderamente han sido víctimas”.
Este incidente se suma a la controversia reciente que involucra a Morena, luego de que el senador Gerardo Fernández Noroña criticara a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, lo que motivó peticiones públicas de respeto y sensibilidad por parte de la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, y la presidenta Claudia Sheinbaum.







