Por primera vez desde el inicio del conflicto en octubre de 2023, dos organizaciones de derechos humanos dentro de Israel acusaron públicamente al gobierno de ese país de cometer actos de genocidio contra la población palestina en la Franja de Gaza.
Se trata de B’Tselem y Médicos por los Derechos Humanos-Israel, quienes presentaron informes que documentan ataques sistemáticos contra la infraestructura civil, restricciones al acceso a alimentos y condiciones que, según su análisis, configuran una intención deliberada de destrucción.
Ambos grupos basan sus señalamientos en testimonios de víctimas, reportes médicos, documentos oficiales y declaraciones de líderes políticos y militares israelíes.

En su comunicado, B’Tselem afirmó que Israel incurrió en al menos tres de los actos definidos como genocidas por la Convención de la ONU, incluyendo el sometimiento de un grupo a condiciones de vida que buscan su destrucción.
Aunque estas organizaciones fueron críticas del gobierno en otras ocasiones, es la primera vez que utilizan el término «genocidio» para describir las acciones de Israel en Gaza.
El conflicto ha dejado más de 59 mil muertos, de acuerdo con autoridades palestinas, además de un colapso generalizado de los servicios médicos y alimentarios. Médicos por los Derechos Humanos-Israel señaló que más de 140 personas han muerto por desnutrición, entre ellas 88 menores.







