Guerrero.- La tranquilidad en la sierra de Guerrero se ve amenazada por una nueva forma de terror: drones cargados de bombas. Más de 3 mil hectáreas de la recién decretada Área Natural Protegida, la Reserva de la Biosfera Sierra Tecuani, han sucumbido a las llamas provocadas por estos ataques, según informes de autoridades ejidales y datos de la Conafor.

Los residentes de los ejidos El Durazno y San Antonio de las Texas, en el municipio de Coyuca de Catalán, no solo viven bajo la constante sombra del crimen organizado, sino que ahora enfrentan el desafío adicional de combatir incendios provocados por estos artefactos voladores.

Ignacio Chávez, comisario del ejido de El Durazno, relató cómo los drones han atacado indiscriminadamente la zona, incluso llegando a quemar viviendas y poniendo en peligro la vida de los habitantes. Denunció estos actos como actos de terrorismo puro que amenazan no solo a la población, sino también los intereses nacionales de conservación de bosques y biodiversidad.

La Conafor ha confirmado la magnitud del desastre, con un incendio activo que ha consumido 400 hectáreas adicionales en San Antonio de las Texas. Los habitantes de esta comunidad han denunciado los ataques perpetrados por los drones. Ante esta situación, el llamado de Ignacio Chávez a las autoridades de todos los niveles es urgente: se necesita una acción inmediata para detener estos ataques y proteger los recursos naturales de la región.