Estados Unidos.- Las autoridades estadounidenses están intensificando sus esfuerzos para frenar el tráfico de fentanilo, un opioide sintético devastador. En una serie de operativos recientes, han golpeado fuertemente a grupos criminales que trafican este narcótico, siendo el más reciente el desmantelamiento de una red que operaba desde México hasta Los Ángeles, utilizando extintores como camuflaje.

La operación «Smoke Jumpers» ha resultado en la captura de 17 sospechosos vinculados a esta red. Tras dos años de investigaciones, se logró el aseguramiento de una cantidad significativa de drogas, incluyendo 680,992 pastillas de fentanilo, tres kilogramos de fentanilo en polvo, 17 kilogramos de heroína y 10,418 pastillas de metanfetamina, según reportó el medio KTLA 5.

La empresa Carin Trucking, con sede en San Diego, California, era una pieza clave en estas operaciones ilícitas. Utilizando al menos seis camiones, facilitaba el transporte de drogas entre ambos países, evitando las medidas de seguridad.

Los acusados enfrentan cargos graves, incluyendo conspiración para narcotráfico y posesión de drogas, con sentencias potenciales de 10 años a cadena perpetua en una prisión federal. Martín Estrada, fiscal federal, enfatizó la determinación de su oficina para desmantelar las organizaciones internacionales de narcotráfico. En otro frente, la «Operación Rompecorazones», liderada por la Oficina del Sheriff del condado de Flagler, Florida, logró detener a casi 50 personas vinculadas con la venta de narcóticos, y confiscó 142 gramos de fentanilo, valorado en $746,000 dólares en el mercado ilegal. Las autoridades se comprometen a erradicar esta peligrosa droga de sus calles y comunidades, priorizando la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos.