Hoy se conmemoran 50 años desde un evento que marcaría una revolución cultural y musical. El 11 de agosto de 1973, en el Bronx de Nueva York, Clive Campbell, conocido como DJ Kool Herc, organizó una modesta fiesta en su departamento para celebrar el cumpleaños de su hermana menor, dando origen a lo que hoy conocemos como hip hop.
Aunque los elementos que sentaron las bases del hip hop ya existían en las calles de Nueva York, esa fiesta trascendió ya que es el primer registro del primer “breakbeat”, que consiste en aislar y repetir fragmentos instrumentales de canciones, utilizando dos tornamesas y haciendo girar un par de discos de vinil.

DJ Kool Herc introdujo la técnica del “breakbeat” y dio pie al desarrollo del rap, el breakdancing, el graffiti y otros elementos emblemáticos del hip hop.
En estas cinco décadas, el hip hop cruzó fronteras geográficas y barreras culturales. Desde Estados Unidos hasta Francia, España, Alemania y Portugal en Europa; México, Brasil, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina y Perú en Latinoamérica; pasando África, Asia y Oceanía, esta subcultura evolucionó a partir de elementos propios de cada región.

Nacido en las calles del Bronx, en un contexto de hostilidad y marginación, el hip hop revolucionó la escena musical, artística y social, y a pesar de que forma parte de la cultura pop heredada por Estados Unidos, aún mantiene su esencia contracultural.
A 50 años de su nacimiento, el hip hop sigue inspirando y salvando la vida de jóvenes que encuentran en la lírica y el beatboxing una manera de narrar sus historias y las de su comunidad.







