México.- Jesús Alfredo Beltrán Guzmán, hijo de Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo” y Patricia Guzmán Núñez, sobrina de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, estaba destinado a formar parte de la sucesión en la alianza establecida entre los cárteles de Sinaloa y el de los Beltrán Leyva, sin embargo esta alianza se rompió en el 2008 y ocasionó una sangrienta batalla entre ambos bandos criminales.

Según cuentan distintas crónicas sobre la vida de “El Mochomito”, cuando decidió enrolarse en el negocio de la familia no era tomado muy en cuenta por los sicarios al servicio de su padre y tíos, por lo que decidió hacerse notar con dos acciones que representaban una traición para la parentela materna.

En junio de 2016 habría participado con 150 sicarios en un ataque al rancho de la mamá del Chapo Guzmán, María Consuelo Loera, en la comunidad de la Tuna, en el municipio de Badiraguato, durante el cual hubo disparos, que dejó un saldo de tres vecinos muertos, saqueos a la propiedad y que obligó a la mujer a huir de su casa en helicóptero.

El segundo ataque tuvo lugar meses después cuando el 15 de agosto de 2016 sucedió lo que pudo haber desatado la peor de las guerras entre los cárteles de la droga, cuando un comando secuestró a dos de los hijos del Chapo, Alfredo e Iván Archivaldo del restaurante La Leche, en Puerto Vallarta, Jalisco.

Para realizar el secuestro, un grupo de al menos 20 personas armadas irrumpió por sorpresa el restaurante. Cinco días después del ataque, los hijos de El Chapo fueron liberados gracias a la intervención de Ismael “El Mayo” Zambada, fundador del Cártel de Sinaloa.


Te puede interesar:  ¡Adiós, amor, me voy de ti y esta vez para siempre! Estos celulares se quedarán sin WhatsApp en noviembre


 

“El Mochomito” fue señalado de hacer participado en el secuestro junto con el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho” y la célula de “Los Dámasos” del mismo Cártel de Sinaloa.


Te puede interesar: Le da cloro a su bebé ‘porque no podía dormir’ en Australia


Jesús Alfredo fue detenido el 9 diciembre de ese mismo año en el municipio de Zapopan, en Jalisco junto con otras personas y  una pistola tipo escuadra calibre 0.9mm con sistema de ráfaga, cien billetes de 500 pesos (50,000 mx pesos) 3.878 kilogramos de cocaína, dos armas de fuego calibre .38 mm super, un fusil de asalto AR-15 calibre .223 mm y una subametralladora calibre 5.7 mm.

Fue sentenciado a nueve años por delitos del fuero federal en una cárcel de máxima seguridad, donde se aseguró que mantenía una red de corrupción a su servicio a tal grado que en 2019, el Cártel de Sinaloa le envió una advertencia para que dejara de ejercer violencia en contra de otros reos.

Sin embargo, hace poco más de un mes fue liberado del Reclusorio Metropolitano de Jalisco por orden judicial, después de purgar casi cinco años de cárcel de los diez que se dictaron en su condena original.

Su sentencia había sido reducida a nueve años, luego de ser acusado de los delitos de posesión de cocaína con fines de comercio y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, se le impuso también el pago de multas por más de 16 mil pesos. Con información de Sinembargo


TE RECOMENDAMOS ESTE VIDEO