Roma.- El Papa Francisco continúa su proceso de recuperación tras 29 días de hospitalización en el Hospital Gemelli de Roma debido a sus problemas respiratorios. Según fuentes vaticanas, el pontífice muestra mejoría en su movilidad, caminando con asistencia variable entre su cama y el sillón donde pasa gran parte de su jornada.
El Papa pasó una noche tranquila y este viernes se espera un nuevo parte médico. Sus condiciones de salud se mantienen estables «dentro de un cuadro complejo», indicaron las mismas fuentes. Durante el día, Francisco sigue necesitando altos flujos de oxígeno mediante cánulas nasales y, por las noches, utiliza ventilación mecánica no invasiva.
Ante esta estabilidad, los médicos han optado por emitir informes sobre su evolución en días alternos. Mientras tanto, el pontífice dedica sus jornadas a la fisioterapia respiratoria y motora, además de seguir los ejercicios espirituales de la Curia Romana por la Cuaresma a través de la televisión.
Este viernes, en la capilla Paolina del palacio pontificio, el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ofició una misa en la que se oró por la salud del Santo Padre. En la homilía, Parolin recordó también el 12 aniversario del pontificado de Francisco, celebrado el día anterior, y destacó la importancia de la recuperación del Papa para su retorno a las actividades cotidianas.
Por el momento, no se ha establecido una fecha para el alta médica. «La situación es estable y se requiere tiempo para que un cuerpo de 88 años se recupere», señalaron las fuentes vaticanas.
Con esta prolongada hospitalización, Francisco ha superado los 28 días que pasó Juan Pablo II en 1994 por una operación de cadera, convirtiéndose en la segunda estadía más larga de un Papa en un hospital. El récord lo mantiene Juan Pablo II, quien estuvo 55 días ingresado en 1981 debido a un citomegalovirus.







