Italia.- En un encuentro crucial para sus aspiraciones, Salernitana no logró encontrar su rumbo y cayó estrepitosamente 3-0 frente a Bolonia en la Jornada 30 de la Serie A. La ausencia del guardameta Guillermo Ochoa, quien ni siquiera estuvo en la banca, llamó la atención en un partido determinante para el futuro del equipo.

El técnico Stefano Colantuono optó por alinear a Benoît Costil en la portería, dejando a Ochoa fuera incluso del banco de suplentes. Sin embargo, la decisión no surtió el efecto deseado, ya que Bolonia tomó ventaja tempranamente con un gol de Riccardo Orsolini al minuto 14, seguido por otro tanto de Alexis Saelemaekers antes del descanso.

En la segunda mitad, Salernitana no pudo revertir la situación, y un gol de Charalambos Lykogiannis en tiempo añadido selló la goleada en contra. Con este resultado, Salernitana se encuentra en una situación crítica en la tabla de posiciones, ubicándose en el último lugar con apenas 14 puntos, una brecha de 10 unidades respecto a Sassuolo y a 11 de distancia de Frosinone y Empoli, sus más cercanos rivales en la lucha por evitar el descenso.

Con solo 8 partidos restantes en la temporada, el equipo italiano enfrenta un panorama desafiante, donde los próximos duelos directos ante Sassuolo y Frosinone podrían definir su destino en la Serie A.