Venezuela.- La esperanza no distingue especies en medio de la catástrofe. A cinco días de que un doble terremoto devastara diversas regiones de Venezuela, una brigada de rescatistas de El Salvador protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada de salvamento al rescatar con vida a una perrita llamada «Giselle», quien permanecía sepultada bajo las toneladas de concreto de un edificio colapsado en el estado costero de La Guaira.
El rescate del canino no solo representó un triunfo sobre el tiempo y la adversidad tras 120 horas de confinamiento, sino que dejó una conmovedora postal de gratitud que se viralizó rápidamente entre los voluntarios y habitantes de la zona de desastre.
El hallazgo se produjo gracias a las labores de rastreo que la delegación salvadoreña realiza en las estructuras habitacionales colapsadas de La Guaira. Al detectar señales de vida en un espacio confinado profundo, los brigadistas centroamericanos activaron un delicado operativo que requirió cinco horas de arduo trabajo ininterrumpido.
Utilizando herramientas especializadas para remover los escombros de forma milimétrica y evitar un nuevo derrumbe, los rescatistas lograron abrir un acceso seguro hacia el sitio donde se encontraba atrapada la mascota. A pesar de las condiciones extremas de deshidratación, falta de aire y el polvo acumulado, la resistencia de «Giselle» sorprendió a los especialistas.
El momento cumbre del operativo ocurrió cuando el rescatista encargado de ingresar al túnel de salvamento logró tomar a la perrita entre sus brazos para extraerla a la superficie. Lejos de mostrar una actitud hostil por el estrés postraumático, «Giselle» respondió de manera inmediata con un gesto que conmovió hasta las lágrimas a los presentes: no dejó de lamer el rostro y las manos de su salvador en señal de agradecimiento.







