Sabinas, Coah.- Las fuerzas poco a poco se van consumiendo entre los familiares de los 10 mineros atrapados en la mina “El Pinabete” de Agujita, Coahuila.
Son 12 días en constante angustia, incertidumbre, de no saber nada, de no tener noticias del rescate de los trabajadores atrapados en un oscuro y lleno de agua, pozo de carbón, hora tras hora y la información, contrario al líquido, no fluye.
Cecilia Cruz Castillo es tía de Sergio Castillo, uno de los mineros atrapados; se dio cuenta que el tiempo apremia y que el destino para las dos hijas de su sobrino será seguir su vida sin su padre.
Desde el primer minuto, al enterarse del accidente, familiares directos y secundarios, así como amigos, se dieron cita al lugar, y ahí empieza el calvario convertido en espera, y hoy se hace presente la resignación.

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El tiro de gracia lo dieron las autoridades el domingo por la tarde, cuando les informan a familiares que el pozo de carbón, en el que había sido extraído más de 277 mil metros cúbicos de agua, presentó otra inundación que retrocede las labores hasta por cinco días más.
Este lunes se cumplen 288 horas constantes de estar a la espera de cualquier dato que den, de cualquier avance por mínimo que sea, de permanecer en un campamento improvisado, solo a 100 metros de la ahora llamada zona cero; pero, que, por años, fue el centro de trabajo de los que están abajo, a la espera de ser encontrados y entregados a sus seres queridos.

Don Antonio Cabriales Balderas, con 85 años encima, no ha querido irse a casa a descansar; hasta este fin de semana tenía la esperanza de que un milagro se hiciera presente y que su hijo Manuel Cabriales, de 35 años, saliera con vida de la mina donde trabaja desde los 18.
Dicen que la esperanza muere al último. Aunque esta lamentable historia aún no termina, en el campamento tal parece que la esperanza de un milagro murió este lunes con la nueva inundación.







