México.- Gerardo Sánchez Zumaya, un empresario potosino de 34 años, enfrenta un creciente escrutinio público y político debido a sus vínculos con Petróleos Mexicanos (Pemex) y su estrecha relación con figuras clave del partido Morena. Desde 2019, cuando comenzó a involucrarse con dirigentes morenistas y funcionarios del Gobierno federal, su fortuna y poder político se dispararon, pero también las acusaciones en su contra.

De empresario emergente a operador político
La trayectoria de Sánchez Zumaya cambió radicalmente tras recibir invitaciones para participar en las obras de la refinería de Dos Bocas en Tabasco, durante la administración de Adán Augusto López como Gobernador y Rocío Nahle como Secretaria de Energía. A través de sus empresas Petrogresa y SESUMA, el empresario acumuló contratos de Pemex por más de 520 millones de pesos entre 2021 y 2024.

Sánchez Zumaya incluso visitó las obras de Dos Bocas en varias ocasiones, documentando su presencia en videos publicados en 2019. Al mismo tiempo, fortaleció sus relaciones con políticos tabasqueños y se posicionó como un actor clave en el círculo cercano de Adán Augusto López, quien aspiraba a la candidatura presidencial de Morena, y Rocío Nahle, actual Gobernadora electa de Veracruz.

Expansión política y controversias en San Luis Potosí
En paralelo a su actividad empresarial, Sánchez ha ampliado su influencia política en San Luis Potosí, donde colabora estrechamente con líderes locales de Morena, como Rita Ozalia Rodríguez, presidenta estatal del partido y hermana de la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.

Sánchez ha sido señalado por financiar campañas de candidatos morenistas, especialmente en la Huasteca, su región natal. Entre ellos destaca Humberto Lucero, Alcalde de Tanlajás y suegro de su hermano Eduardo Sánchez Zumaya. En mayo pasado, el empresario organizó un mitin para Juan Carlos Velázquez Pérez, candidato a la presidencia municipal de Soledad, reuniendo a más de 1,500 personas.

Además, Sánchez ha manifestado abiertamente su apoyo a la llamada Cuarta Transformación y, durante la contienda interna por la candidatura presidencial, respaldó a Adán Augusto López. Ahora, busca ser candidato a la gubernatura de San Luis Potosí en 2027 y utiliza su Fundación GESA para realizar eventos comunitarios y entregar apoyos sociales.

Acusaciones de corrupción y lavado de dinero
Las críticas hacia Sánchez Zumaya alcanzaron un nuevo nivel tras una denuncia publicada por Reforma, que lo señala por operar una presunta red de lavado de dinero relacionada con sus contratos con Pemex. Según el reporte, las irregularidades alcanzan los 15 mil millones de pesos, lo que ha provocado un llamado de líderes y legisladores del Partido Verde en San Luis Potosí para investigarlo a fondo.

“No permitiremos que estas denuncias queden sin respuesta. Es inadmisible que mientras los recursos de Pemex son saqueados, los mexicanos sigamos pagando las consecuencias de la mala gestión y la impunidad”, declaró Ignacio Segura Morquecho, líder estatal del PVEM.

El diputado verde José Luis Fernández exigió congruencia por parte de los líderes de Morena: “El proyecto de la 4T se basa en no mentir, no robar y no traicionar. Este caso pone en duda esos principios”.

Conflicto con el Gobernador Ricardo Gallardo
Sánchez también mantiene un enfrentamiento público con el Gobernador potosino, Ricardo Gallardo, del Partido Verde. Este conflicto ha escalado a medida que Sánchez busca consolidar su influencia política en el estado.

El futuro del empresario y sus ambiciones políticas dependerán de las investigaciones sobre los contratos millonarios que obtuvo de Pemex, así como del impacto de las denuncias de corrupción en su contra. Por ahora, Sánchez Zumaya enfrenta una creciente presión que podría definir su trayectoria como figura pública y empresarial.