México.- El anuncio del Tren Maya sobre el lanzamiento de viajes gastronómicos, que incluirán platillos tradicionales de la Península de Yucatán y una cerveza artesanal propia, reavivó las inconformidades de empresarios turísticos, quienes consideran que el proyecto representa una competencia desleal al ser operado por una empresa administrada por las Fuerzas Armadas.

Prestadores de servicios turísticos aseguran que la expansión de la oferta comercial del Tren Maya ya afecta a negocios locales, especialmente en zonas como Calakmul, donde 23 hoteles y 30 restaurantes enfrentan dificultades para mantenerse en operación.

«Nuestra situación es crítica, no podemos seguir compitiendo contra el Gobierno, no tenemos los recursos que ellos tienen; este año vas a ver cómo van a ir cerrando más restaurantes», afirmó Berenice Figueroa, abogada, restaurantera y hotelera de Xpujil, Campeche.

El Tren Maya, construido con una inversión superior a los 500 mil millones de pesos, es administrado por el Grupo Aeroportuario, Ferroviario, de Servicios Auxiliares y Conexos Olmeca-Maya-Mexica (GAFSACOMM), empresa de carácter militar que también opera aduanas, 12 aeropuertos, siete hoteles, dos parques turísticos, dos museos y una aerolínea.

Como parte de su estrategia para diversificar la experiencia de los pasajeros, la empresa presentó en febrero el tren restaurante «Janal», un concepto enfocado en la gastronomía regional. De acuerdo con la compañía, el proyecto busca convertirse en «la vitrina más ambiciosa de la gastronomía mexicana en el siglo XXI» y contará con la Cerveza Tren Maya, desarrollada en colaboración con la firma yucateca Cerveza Ceiba para acompañar los alimentos durante los recorridos.

La nueva oferta contempla ocho trenes restaurante equipados con ventanales panorámicos y menús de alta cocina, una propuesta que ha incrementado la preocupación entre empresarios del sector, quienes advierten que podría profundizar el impacto económico en los establecimientos locales.

Tren Maya confirmó que tanto los viajes gastronómicos como la cerveza artesanal estarán disponibles durante este año y que, en una primera etapa, la bebida solo podrá adquirirse a bordo del ferrocarril.

Para los empresarios, el problema radica en las ventajas con las que cuenta una empresa gubernamental frente a los negocios privados.

«Es una competencia desleal porque, inclusive, para sacar una marca debes cumplir con todos los procesos de calidad, mientras que ellos, con una firma, superan un procedimiento que a nosotros nos toma años», señaló el hotelero Roque Camacho.

Las críticas se suman al debate sobre el papel que desempeña el Estado en el sector turístico y el impacto que la expansión de los servicios vinculados al Tren Maya podría tener sobre la economía de las comunidades que dependen de la actividad turística en el sureste del país.