La tirada es cubrir con el manto del fuero al tal Andy López Beltrán, implicado en el huachicol fiscal.
El reportaje del New York Times establece con elementos de prueba que el tal Andy era pieza fundamental del ingreso ilegal de combustible a cambio de ganancias millonarias.
El hilo conductor de ese reportaje determina que el Gobierno de Donald Trump pretende echarle el guante al hijo predilecto e incómodo de AMLO.
Dos días después, es capturado Miguel Ángel Solano Ruíz, el “Capitán Sol”, uno de los operadores del huachicol fiscal desde la Secretaría de la Marina, la agrupación que, antes de AMLO, tenía una reputación honorable y ya no.
El “Capitán Sol” se convirtió en millonario y vivió en varios países de Europa hasta que fue capturado en Zapopan, Jalisco.
Tiene mucho que declarar, pero la constante es el hijo de AMLO, el tal Andy a quien le urge el fuero como diputado federal para burlar la justicia local, no la de Estados Unidos.
Sin duda, poco a poco se le despeja el camino a la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque no venga de su gobierno, sino de Estados Unidos.
Sin embargo, es la oportunidad de tomar distancia de AMLO y sus radicales, ahora golpeados por el fracaso de sus candidatos a gobernadores en los 17 estados.
La lucha por el poder en el centro de Morena es cada vez más intensa y del futuro del tal Andy depende, en mucho, el saldo.
Por eso a AMLO le urge darle fuero a su hijo, convertido ya en sinónimo de corrupción e impunidad morenista.







