El alcalde de Saltillo no le saca al tema y lo enfrenta, como debe ser y como lo esperan los ciudadanos.
Se trata nada más y nada menos de enfrentar a los concesionarios del transporte de pasajeros que mantiene secuestrada a la ciudad y a sus habitantes.
Ya estuvo bueno de que hagan lo que quieran, de que no respeten las señales de tránsito y, lo peor, que provoquen el caos vial, sin importarles que también Saltillo es su ciudad.
No sabemos si les pagan poco o lo normal, pero los conductores de las unidades reflejan el sentido arbitrario y autoritario de los concesionarios que ganan carretas de dinero al darle el servicio de transporte a los trabajadores de las empresas.
Meterlos al orden es un objetivo del alcalde Javier Díaz y cuenta con el apoyo de todos.
Mandarlos a otras vías de comunicación es una alternativa que deberá ponerse en práctica, para evitar que el caos vehicular se apodere de nuestra ciudad.
Hasta donde tope, Javier, hasta donde tope, porque los intereses económicos de particulares nunca deben estar por encima de la mayoría de los ciudadanos.
El Mirón no conoce a alguien que salga en defensa de los arbitrarios concesionarios y los abusones conductores que, además, estacionan las pesadas unidades donde se les pega la gana.
Ya estuvo bueno.
Primero son los ciudadanos, y el alcalde Javier Díaz lo sabe y cuenta con el apoyo. Hay que pasar a la historia haciendo cosas buenas, y no evadiendo responsabilidades.
Por eso, el alcalde Javier Díaz cuenta con todo el apoyo ciudadano.







