Son el cinismo, la impunidad y la corrupción los símbolos morenistas que hoy viernes serán representados por Francisco Garduño, extitular del Instituto Nacional de Migración.

Se trata de otro caso más del sexenio del nefasto Andrés Manuel López Obrador.

Resulta que 30 meses después del incendio en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración de Ciudad Juárez, Francisco Garduño se disculpará de manera pública.

Y por supuesto que no basta una disculpa pública del tal Garduño, que debería estar en la cárcel por la muerte de 40 inmigrantes y 27 más que resultaron con heridas graves.

El entonces titular de migración nada hizo para que murieran quemados en la central migratoria.

Tampoco para auxiliar a los 27 heridos.

Su actitud fue solapar a los responsables y argumentar que, por ser amigo de López Obrador, nunca pisaría la cárcel, y así ha sido.

En los primeros meses lo cobijaron con la mano de la impunidad y solo le pidieron que se disculpara.

Finalmente, sí lo hará, pero en un museo en la Ciudad de México, a mucha distancia de Ciudad Juárez, donde ocurrió el incendio.

Las imágenes dejaron claro que los asesinaron y que, lejos de auxiliarlos, cerraron la reja, mientras las llamas los alcanzaban hasta matarlos y, en otros casos, marcarlos de por vida con graves quemaduras.

Pero nada pasó y nada pasa aún. La impunidad del Gobierno morenista aún protege a Francisco Garduño, cuya gestión se caracterizó por las deficiencias, la corrupción, la impunidad, pero eso sí, la vida de rico que ahora se da.