Claudia Sheinbaum será distinta a López Obrador.

Si bien la presidenta electa ha reiterado que ambos comparten la ideología, la forma de ejercer las políticas públicas será distinta.

Se nota con la conformación de los gabinetes legal y del ampliado, pero también en la visión de descentralizar el ejercicio público, de no radicalizar posiciones y de tampoco tener estados o zonas consentidas.

López Obrador desde la Presidencia de la República ha castigado el éxito de Coahuila con casi 25 mil millones de pesos en recorte de recursos federales.

Aún así, Coahuila pone el ejemplo nacional en materia de seguridad, desarrollo social y de fortaleza económica.

Y así lo percibe la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, quien tendrá una relación de trabajo y de colaboración con el gobernador Manolo Jiménez Salinas.

La política partidista quedará en su lugar y se habrá de privilegiar el trabajo conjunto en bien de los coahuilenses.

El Mirón pronostica ese escenario, producto de las formas en que se ha fortalecido la relación entre ambos.

Coahuila tiene sentadas las bases del desarrollo social y el económico, y ha dado muestras en los hechos de que con voluntad política se logran los mejores niveles de seguridad.

Además, su potencial económico resalta con la llegada de nuevas inversiones, generadoras de empleos.

Los esfuerzos en materia de salud y de educación son permanentes y con apoyo del nuevo Gobierno federal se habrán de potencializar.

Vienen los mejores tiempos para un estado comprometido con el progreso nacional y, en lo particular, con sus ciudadanos. La visión es clara y las estrategias las adecuadas, porque nacen de un gobierno ciudadano.